La figura del rey David es una de las figuras más prominentes en la historia bíblica y en la historia de Israel. Según la Biblia, David fue el segundo rey de Israel, sucediendo a Saúl. Su vida se relata en los libros de Samuel, Crónicas y los Salmos. También se le atribuye la autoría de muchos de los Salmos. Sin embargo, su historia ha sido objeto de debate entre los relatos bíblicos y las evidencias históricas y arqueológicas.