El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, afirmó este Domingo de Pascua que la resurrección de Jesucristo revela la justicia de Dios frente a la violencia humana y lanzó una pregunta directa a los fieles: “¿De parte de quién estamos: de parte de los que crucifican o de los crucificados?”.
Show More Show Less View Video Transcript
0:05
Queridos hermanos y hermanas,
0:09
esta mañana de Pascua,
0:12
en la primera lectura tomada de los
0:15
Hechos de los Apóstoles,
0:18
hemos escuchado
0:20
el discurso de Pedro en la casa del
0:23
centurión Cornelio, donde proclama el
0:27
anuncio gozoso de la salvación.
0:30
obrada por Dios en la resurrección del
0:33
Señor.
0:35
Reflexionemos sobre este discurso
0:38
en tres partes que constituyen el
0:42
querigma, el anuncio fundamental de la
0:45
fe. Primero, pasó haciendo el bien.
0:50
Segundo, lo mataron, pero Dios lo
0:54
resucitó.
0:56
Tercero, somos sus testigos.
1:00
Primera parte, pasó haciendo el bien.
1:04
Pedro comienza recordando unos datos
1:07
históricos que todos conocían. Ustedes
1:12
saben lo que sucedió en toda Judea,
1:14
comenzando por Galilea, cómo Dios ungió
1:18
con el poder del Espíritu Santo a Jesús
1:21
de Nazaret y cómo este pasó haciendo el
1:26
bien.
1:29
La resurrección de Jesús es la
1:31
culminación
1:33
del camino humano del Hijo de Dios,
1:37
quien lleno del Espíritu Santo, pasó
1:41
haciendo el bien.
1:44
Fue admirable la disposición de Jesús
1:47
para hacer el bien. No pensaba en sí
1:50
mismo, solo en el bien de los demás.
1:55
No hacía falta que se lo pidieran.
1:58
curaba las dolencias de la gente,
2:01
liberaba sus conciencias oprimidas por
2:03
la culpa y transmitía su confianza en
2:07
Dios como padre amoroso.
2:11
A un mendigo ciego que un día le pedía
2:13
compasión, lo acogió con estas palabras:
2:17
"¿Qué quieres que haga por ti?"
2:21
Con esta actitud vivió Jesús cada día
2:25
atento a lo que los demás necesitaban.
2:30
Devolvió alegría y dignidad a las
2:32
personas, las llenó de esperanza, las
2:35
hizo sentir amadas por Dios.
2:40
En Jesús se reveló y se acercó a
2:42
nosotros la bondad infinita de Dios.
2:46
Sus palabras nacían del corazón
2:49
misericordioso del Padre. Sus gestos
2:53
eran la expresión concreta del amor
2:56
divino. Su vida fue la historia de Dios
3:02
entre nosotros.
3:04
El resucitado es alguien que siempre
3:07
hizo el bien.
3:10
Una vida dedicada hacer el bien no podía
3:13
quedar encerrada en una tumba ni
3:15
destruida por la muerte. Al resucitar a
3:19
Jesús, Dios ha reconocido
3:22
todo el bien que hizo
3:25
y al mismo tiempo nos asegura a nosotros
3:28
que Jesús lo continúa haciendo todavía
3:31
hoy por el poder de su espíritu. Él
3:35
sigue haciendo el bien entre nosotros.
3:38
Él viene a nosotros resucitado, lleno de
3:41
amor, preocupado por lo que necesitamos,
3:45
deseoso de sanar nuestras heridas, de
3:48
perdonar nuestros pecados y
3:50
fortalecernos con su consuelo.
3:54
Hoy ha resucitado el amor porque es más
3:58
fuerte que la muerte. Ha resucitado el
4:01
bien porque no puede quedar vencido por
4:04
el mal.
4:06
Todo el bien que hagamos nosotros
4:09
también resucitará un día.
4:12
Aún lo bueno que hayamos hecho en
4:14
secreto o que haya pasado desapercibido,
4:18
el bien nunca se pierde. Creer en el
4:22
Señor resucitado es confiar en que
4:25
nuestros esfuerzos por hacer el mundo
4:29
más humano y más digno nunca se perderán
4:32
en el vacío.
4:35
Hacer el bien a los demás es ya
4:38
resucitar.
4:39
No nos cansemos de hacer el bien.
4:44
Segunda parte del querigma.
4:47
Lo mataron, pero Dios lo resucitó.
4:52
Como conclusión de la historia terrena
4:54
de Jesús, Pedro recuerda la muerte en la
4:57
cruz.
4:58
Lo mataron colgándolo de un madero. Y a
5:02
continuación proclama, "Pero Dios lo
5:05
resucitó al tercer día.
5:08
En opición a la injusticia humana que
5:12
llevó a Jesús a la cruz, Dios ha
5:15
intervenido resucitándolo de entre los
5:18
muertos. Anoche decía el Papa León en la
5:21
vigilia pascual en el Vaticano, "Los
5:24
hombres pueden matar el cuerpo, pero la
5:27
vida del Dios del amor es vida eterna
5:31
que va más allá de la muerte."
5:35
Con la resurrección de Jesús, Dios se
5:38
revela como un Dios de vivos, no de
5:41
muertos. Él desea la vida, no la muerte
5:46
de los seres humanos. Dios pone vida
5:49
donde los hombres siembran muerte. Los
5:53
hombres destruyen, oprimen, hacen la
5:56
guerra,
5:57
pero Dios da vida y resucita
6:00
incansablemente.
6:01
Por eso, quien encuentra a Cristo
6:04
resucitado y lo acoge en su corazón,
6:07
empieza a entender a Dios como un padre
6:11
apasionado por la vida y comienza a amar
6:16
y defender cada vida a lo largo de la
6:20
existencia.
6:22
La resurrección se manifiesta allí donde
6:25
se lucha y hasta se muere
6:29
por evitar la muerte.
6:32
Jesús murió acusado injustamente por los
6:36
poderes de este mundo. Glorificándolo a
6:39
través de la resurrección, Dios le hizo
6:43
justicia. Jesús tenía razón. No los
6:46
sumos sacerdotes del templo ni Poncio
6:48
Pilato. La resurrección de Jesús es la
6:52
reacción de Dios ante la injusticia que
6:56
lo llevó a la cruz. Ustedes lo mataron,
7:00
pero Dios lo resucitó, decía Pedro en la
7:03
casa de Cornelio. Al resucitar al
7:06
crucificado,
7:08
Dios revela no solo el triunfo de su
7:12
fuerza sobre el poder destructor de la
7:14
muerte, sino también la victoria de su
7:17
justicia
7:19
por encima de las injusticias de los
7:22
hombres.
7:23
La esperanza nueva que introduce Jesús
7:26
en el mundo solo es posible proclamarla
7:30
desde la fe en un Dios que no abandona a
7:34
las víctimas y que no es indiferente
7:38
ante la injusticia humana. Un Dios
7:41
liberador que no se acomoda las
7:44
pretensiones de los poderosos, ni sigue
7:46
los caminos marcados por los dueños del
7:49
mundo. Por eso nuestra libertad
7:55
está llamada a tomar posición ante el
7:58
Cristo resucitado.
8:01
Ante él debemos preguntarnos de parte de
8:04
quién estamos, de parte de los que
8:07
crucifican
8:09
o de los crucificados.
8:14
Tercera parte del querigma, somos sus
8:17
testigos.
8:19
El discurso de Pedro tiene toda la
8:21
fuerza y la frescura del testimonio
8:24
personal. Primero se refiere a lo que
8:27
los apóstoles vivieron con Jesús.
8:30
Nosotros somos testigos, dice él, de
8:33
todo lo que hizo en Judea y en
8:35
Jerusalén.
8:37
Luego habla de su experiencia después de
8:40
la resurrección del Señor, cuando ellos
8:42
tomaron conciencia que eran los testigos
8:46
que él había elegido, se sintieron que
8:49
comían y bebían con él. Al final del
8:52
discurso, Pedro se refiere al testimonio
8:56
que los apóstoles deben dar.
9:00
Él nos mandó predicar al pueblo y dar
9:04
testimonio de que Dios lo ha constituido
9:07
juez de vivos y muertos y que cuantos
9:10
creen en él reciben por su medio el
9:14
perdón de los pecados.
9:17
El encuentro con el Señor resucitado
9:20
hizo del grupo temeroso de los apóstoles
9:24
valientes testigos de la justicia y de
9:27
la misericordia de Dios. También
9:31
nosotros, hermanos, con las palabras de
9:34
la fe y las obras de la caridad somos
9:38
sus testigos.
9:39
Anoche en la vigilia pascual, el Papa
9:42
recordaba que hay muchos sepulcros por
9:46
abrir y muchas piedras pesadas que
9:49
remover. Sin embargo, ante la aparente
9:54
fuerza del mal y de los sistemas
9:56
injustos del mundo, no nos dejemos
9:59
paralizar, decía el Papa anoche.
10:04
No tengamos miedo de las grandes piedras
10:07
como la del sepulcro, que parecen
10:10
impedir la vida y sepultar la esperanza
10:13
de las personas y de los pueblos.
10:16
No nos cansemos de anunciar con valentía
10:19
la palabra de Dios y de actuar con la
10:23
energía de Dios que brota del
10:25
resucitado. Nuestro queacer no es
10:28
disputar, combatir o derrotar
10:30
adversario, sino vivir la verdad del
10:33
evangelio, ser testigos de la
10:35
resurrección de Jesús y anunciar que con
10:39
su fuerza y junto con él también
10:43
nosotros podemos dar vida a un mundo
10:46
nuevo de paz y de unidad.
10:50
Hermanos, unidos a Cristo resucitado,
10:53
que pasó haciendo el bien y fue
10:57
resucitado y glorificado por Dios de
11:00
entre los muertos, dejemos que él
11:03
transforme nuestro corazón. Seamos sus
11:06
testigos. Que nuestras palabras
11:09
contagienza,
11:10
que nuestras manos extiendan su amor,
11:14
que nuestros pasos siembren destellos de
11:17
vida nueva por el mundo. No tengamos
11:20
miedo, celebremos con alegría. Ha
11:24
vencido la vida, ha vencido el amor.
11:27
Cristo ha resucitado. Verdaderamente ha
11:30
resucitado. Aleluya.

